30 nov. 2016

Atunante, el restaurante del hotel Barceló Sancti Petri, lleva su ingrediente estrella a su carta de postres

Atún con Piñonante, uno de los platos estrella de Atunante
Los asiáticos siempre han sido los más valientes en cuanto a la combinación de ingredientes. Recorriendo las calles de Tokio o Hong Kong podremos tomar pasteles de wasabi o helados de alubias, por ejemplo. Pero, ¿y si no nos tenemos que ir tan lejos para catar postres diferentes y originales? 

Alexis García, Chef del restaurante Atunante (por amor), apuesta por el que es su ingrediente estrella, el Atún Rojo de la Almadraba, y lo incluye en su carta de postres mediante propuestas tan atrevidas como deliciosas. 

De este modo, este restaurante ubicado en el hotel Barceló Sancti Petri Spa Resort da un paso más allá en su filosofía y lleva el atún a propuestas creativas como el Atún con Piñonante o el Dúo de Atún y Chocolate, dos opciones ideales para los amantes del dulce y de la mezcla de sabores y texturas, combinando las cremas con crujientes o los dulces con lo salado del atún.

Interior original del restaurante
Atún con Piñonante es un plato que consiste en un aro de caramelo crujiente con piñones, relleno de crema de queso y atún ahumado, sobre una salsa dulce de mojama. 

Todo se acompaña de una lengua de chocolate que da un push amargo a la mezcla. Una propuesta original y valiente que crea un juego de sabores en la boca y que se completa con su variedad de texturas, 

La otra propuesta, Dúo de Atún y Chocolate, consta de un dúo de virutas de atún combinadas dos bizcochos de diferente tipo de chocolate. Una perfecta fusión entre dulce y salado en un solo plato de toque esponjoso y con sabor intenso. 
En definitiva, dos postres que llevan la alta cocina a este rincón de Cádiz de manera magistral, mediante técnicas y juegos interesantes de ingredientes que dan como resultado platos tan completos como únicos.
Atunante (por amor) representa el estilo de vida de los atunes y los tunantes, pícaros y eternos viajeros que hacen ruta desde el norte y, en su camino para desovar en el Mediterráneo, hacen parada en la costa gaditana para dar rienda suelta al amor. “Para hacer bien el amor, hay que venir al sur”.